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Orange, en colaboración con Veolia, revela una nueva capacidad sorprendente de la fibra óptica: la detección de fugas de agua subterráneas. Gracias a la tecnología «fiber sensing», estos cables se convierten en sensores acústicos, transformando el paisaje urbano en una red de vigilancia avanzada. Descubra cómo esta innovación podría redefinir la gestión urbana.
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Orange presentó recientemente en el salón Open Tech una aplicación innovadora de la fibra óptica: el «fiber sensing». Este proceso se basa en la capacidad de las fibras ópticas para detectar las vibraciones del suelo, permitiendo así identificar las fugas de agua invisibles. Al inyectar luz láser en los cables, una parte de esta luz regresa modificada por las vibraciones circundantes, actuando como una cinta magnética que registra los movimientos subterráneos.
Los equipos de VIAVI Solutions y Lightsonic, socios de Orange, interpretan estas señales luminosas deformadas con una precisión notable. Esta tecnología puede distinguir diversas anomalías, desde la apertura de una trampilla técnica hasta una fuga de agua inaudible para el ser humano.
Orange utiliza las infraestructuras existentes para crear una red de sensores subterráneos. En lugar de instalar nuevos dispositivos, el operador explota sus cables de fibra óptica ya desplegados, transformando así las calles en una red de información sofisticada. Estos cables no solo transmiten datos de internet, sino que también vigilan las infraestructuras circundantes, como las tuberías de agua y gas.
Gracias a los avances recientes en materia de sensores ultra-sensibles y algoritmos capaces de procesar grandes cantidades de datos en tiempo real, el despliegue urbano de esta tecnología es ahora posible.
La colaboración entre Orange y Veolia marca un punto de inflexión en la gestión de las infraestructuras urbanas. Juntos, abordan las fugas de agua invisibles que amenazan las redes de agua potable. Una demostración en Orange Gardens impresionó a los expertos, destacando el potencial de esta tecnología para resolver problemas urbanos complejos.
Christian Gacon, vicepresidente a cargo de las redes de alta velocidad en Orange Francia, ya imagina múltiples aplicaciones para esta tecnología, más allá de la simple detección de fugas. El conteo de vehículos y otros usos futuros están en estudio, transformando la fibra óptica en una herramienta de vigilancia urbana versátil.
Orange, operador histórico de telecomunicaciones en Francia, siempre se ha distinguido por su compromiso con la innovación. Desde su creación, la empresa ha buscado constantemente superar las fronteras tecnológicas, ya sea en el desarrollo de redes móviles, internet de alta velocidad, o hoy en día con la fibra óptica. Con más de 700,000 kilómetros de cables de fibra óptica desplegados, Orange se posiciona como un líder en la transformación digital de las ciudades.
Al colaborar con empresas como Veolia, Orange continúa demostrando su capacidad para integrar soluciones tecnológicas avanzadas en sectores variados, promoviendo así una gestión urbana más eficiente y sostenible.